Desafios para a prática Pastoral refletidas no II CLAJ

CONCLUSIONES

 

“Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mt. 28,19).

 

                   Esta es la mística misionera que animará a la Pastoral Juvenil entrando al III  Milenio para transformar América Latina con Justicia Esperanza.

                   Para ello, los delegados de los diferentes países presentan los siguientes DESAFIOS y LINEAS DE ACCION que orientarán a la luz de Jesucristo, el camino de la Pastoral Juvenil Latinoamericana.

 

 

DESAFIOS

 

 

1.   Si continúa el modelo neoliberal, que aumenta la marginación social, el desempleo, las desmejoras de las condiciones laborales, la brecha entre ricos y pobres y la deuda externa y no se dan herramientas concretas para enfrentarlo, no se podrá alcanzar un protagonismo juvenil que contribuya a la transformación de nuestros pueblos e impulse un desarrollo con iguales oportunidades para todos, porque sin una visión crítica desde los valores del Evangelio no es posible enfrentar un modelo que es excluyente, promueve la manipulación y la dependencia económica.

 

2.   Si se continúan las acciones solidarias y populares como proyectos de nuevas alternativas económicas, autorrealización y autogestión desde la Pastoral Juvenil, se podrá enfrentar la marginación con propuestas concretas de promoción y participación activa en la vida socioeconómica, porque se ampliarán los recursos para llegar a todos y se contribuirá al mejoramiento de la calidad  de vida en la sociedad.

 

3.   Si continúa la actitud pasiva y acrítica frente al fuerte bombardeo de los medios de comunicación social que debilitan la identidad cultural, la unidad familiar y los valores fundamentales de la persona, será difícil presentar y fortalecer estos valores como necesarios para la realización de los jóvenes, porque sus propuestas pretenden imponerse como únicas y reproducen los antivalores del modelo neoliberal.

 

4.   Si la familia continúa perdiendo su rol de ser educadora y transmisora de valores, no se podrá lograr una formación adecuada de los jóvenes que les permita enfrentar los modelos de comportamiento que la realidad le impone, porque la familia es uno de los grupos básicos que contribuye a la construcción de la identidad y a la transmisión de valores morales, culturales y éticos.

 

5.                      Si continúa la apatía de los jóvenes para la participación y su falta de credibilidad en los procesos políticos, no se podrá tener una presencia protagónica y transformadora en las estructuras de la sociedad porque el joven no se sentirá llamado desde el Evangelio a ser

6.                      Si continúa el surgimiento y fortalecimiento de nuevas formas de liderazgo político, de organización social (ONGs, Derechos Humanos, Ecología, mujeres e indígenas) y de acciones signo de esperanza en las decisiones de cambio de su realidad.solidarias y populares con conciencia crítica, se podrán crear nuevos espacios para la juventud en la transformación de la realidad, porque los cambios sociales serán posibles si hay líderes capacitados y comprometidos con las situaciones concretas de su pueblo.

 

7.   Si se continúa la búsqueda de una Iglesia que cumpla su misión profética y dé respuesta a la realidad de los jóvenes y de los pobres, se podrá actuar transformando desde el Evangelio la vida personal y social, porque la Iglesia, desde su fidelidad a Jesucristo y al Evangelio, está llamada a denunciar todo lo que atenta contra la vida y a anunciar la Buena Noticia del Reino.

 

8.   Si se continúa con una Iglesia institucionalizada, centrada en sí misma, incoherente, autoritaria, sin una presencia testimonial y transformadora en los ambientes juveniles, no se podrán crear espacios de comunión para el encuentro personal y comunitario de los jóvenes con Jesucristo, que redimensionen su vida y los lleve a comprometerse activamente en la construcción de una Iglesia viva y de una nueva sociedad, porque ella está llamada a acoger a todos y a vivir la comunión y participación.

 

9.   Si se continúa potenciando el protagonismo del laico, se podrá lograr una Iglesia viva y cercana, que permita la inserción e inculturación del Evangelio y haga presente a Jesucristo en los ambientes de la sociedad, porque es ahí donde el laico está llamado a vivir su misión.

 

10. Si continúan creciendo las experiencias de búsqueda individualista de lo sagrado y lo trascendente que evaden la realidad y no generan compromiso, no se podrá dar respuesta a las situaciones de desesperanza y dolor que viven los jóvenes del continente, porque el Evangelio propone una espiritualidad encarnada desde los excluidos y los más pobres.

 

11. Si la Iglesia continúa concretizando de manera efectiva la opción preferencial por los jóvenes y los pobres, se podrán promover espacios de crecimiento personal, comunitario y social donde se sientan acogidos, valorizados y promovidos, porque de esta manera se hace realidad la opción de Jesús asumida por la Iglesia Latinoamericana.

 

12. Si las acciones pastorales concretas continúan ignorando cómo viven los jóvenes y sus distintas expresiones culturales, no se podrá fortalecer la identidad de la Pastoral Juvenil Latinoamericana, porque ella se constituye y se consolida en esa diversidad.

 

13. Si se continúa acentuando solamente una pastoral de masas y eventos, no se tendrá una juventud con proyectos de vida y opciones claras, porque la formación personal y grupal exige continuidad y acompañamiento.

 

14. Si se continúa perdiendo la dimensión profética y misionera hacia los excluidos, grupos minoritarios y jóvenes en situaciones críticas, no se podrá incidir en la transformación de la realidad y de sus ambientes juveniles porque la Pastoral Juvenil está llamada a anunciar la dimensión liberadora del Evangelio a todos.

 

 

15. Si se continúa con una pastoral juvenil centrada en sí misma, no se contribuirá al desarrollo integral de los jóvenes ni se responderá a las realidades de dolor y desesperanza que viven, porque toda acción pastoral debe partir de la realidad y actuar sobre ella para transformarla.

 

16. Si se continúa fortaleciendo la Pastoral Juvenil Latinoamericana orgánica, planificada y representativa, con presencia protagónica en la Iglesia y en la sociedad, se podrá tener un instrumento adecuado para la evangelización y la transformación de la realidad juvenil, porque una pastoral que tiene objetivos y metodologías claras, lleva a una acción coherente y eficaz y consigue la adhesión de los agentes pastorales.

 

17. Si se continúa con una pastoral juvenil que no elabora políticas de financiamiento económico, se dificultará la realización de sus planes de acción, porque una opción efectiva por los jóvenes implica invertir en recursos humanos y materiales.

 

18. Si se continúan generando procesos de formación integral, habrá jóvenes maduros, con conciencia crítica de la realidad y con actitudes cristianas que den sentido a su vida, porque la realización de la persona exige el desarrollo y la integración de las dimensiones personal, comunitaria y social.

 

19. Si se continúa designando asesores sin vocación, formación ni opción por los jóvenes, se dificultará la puesta en práctica de la propuesta de la pastoral juvenil, porque ésta exige agentes no sólo capacitados intelectualmente sino sobre todo, capaces de comprender la vida y el lenguaje de los jóvenes y con posibilidad de dedicar su tiempo a esa tarea.

 

20. Si se continúa con una espiritualidad no fundamentada en el encuentro personal y comunitario con el Dios de la Vida, se tendrá una espiritualidad desencarnada, que no une fe y vida y no lleva al compromiso, porque Dios ha querido darse a conocer en la historia, encarnándose en la persona de Jesús y haciéndose parte de un pueblo.

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